Infiltraciones y técnicas intervencionistas

Inicio / Infiltraciones y técnicas intervencionistas
Infiltraciones y técnicas intervencionistas

Infiltración de puntos gatillo

La infiltración de puntos gatillo consiste en inyectar anestésicos locales y/o antiinflamatorios (derivados de la cortisona) en las zonas musculares dolorosas o contracturadas del paciente.

Generalmente se requiere inyectar en más de un punto gatillo para conseguir un alivio del dolor.

Es una técnica poco dolorosa y muy sencilla, se realiza en 5-10 minutos, dependiendo del número de puntos a tratar.

Denervación mediante toxina botulínica

Es una infiltración muy semejante a la de los puntos gatillo, pero utilizando la toxina botulínica, que hará aumentar la eficacia del tratamiento, así como la duración del mismo.

Bloqueos de nervios periféricos, centrales y sistema autonómico

Son procedimientos que pueden realizarse con fines diagnósticos para localizar el origen del dolor, o terapéuticos (tratamiento del dolor). Habitualmente la medicación empleada consiste en un anestésico local y/o un corticoide.

Los bloqueos nerviosos provocan la interrupción del impulso nervioso produciendo un alivio del dolor por un periodo más prolongado que la propia acción del anestésico local. La repetición de los bloqueos constituye el tratamiento más eficaz para el Dolor Crónico.

Es una técnica poco dolorosa, pero a veces puede resultar algo incómoda. Se realiza en quirófano, utilizando rayos X o ecografía, para localizar el lugar de inyección. Suele durar entre 20 y 25 minutos, usualmente se canaliza una vía venosa para colocación de una ligera sedación y se emplea anestesia local en el sitio de la punción.

Los bloqueos más habituales que realizamos son los epidurales (interlaminar, caudal o transforaminal) o de nervios del simpático.

Infiltraciones articulares (facetas y grandes articulaciones)

La inflamación y el deterioro progresivo de las articulaciones, tanto de la columna como en otras localizaciones, es lo que llamamos artrosis, que ocasiona dolor. Las infiltraciones en las ramas nerviosas que transcurren por dichas articulaciones consisten en inyectar anestésicos locales y/o antiinflamatorios (derivados de la cortisona) dentro de las mismas, para desinflamar y bloquear el nervio que conduce el dolor.

El éxito de este tratamiento es inyectar en el punto específico, por lo que se hace necesario el uso de rayos X o de ecografía.

Radiofrecuencia térmica (rizolisis)

Consiste en la alteración de la transmisión del dolor al cerebro por parte de un nervio periférico, lesionándolo mediante la administración de calor. Para ello se usa una aguja con una terminación especial que genera calor y se neutraliza la transmisión del dolor.

El tratamiento se realiza con gran precisión, de manera que sólo se actúa sobre unas determinadas fibras nerviosas causantes del dolor. El resto de terminaciones nerviosas permanecen intactas, por lo que el tratamiento no afectará ni a la función motora ni a la sensibilidad de la zona donde se realiza el tratamiento.

El área más frecuente de la aplicación de este tipo de técnica es para los problemas producidos por las patologías de la columna.

Epiduroplastia / epiduroscopia

La epiduroplastia consiste en la introducción de un catéter especial dentro de la columna, bajo visión por rayos X en tiempo real.

Con ello, se consigue separar los tejidos fibróticos que se encuentran alrededor de los nervios, permitiéndonos inyectar a través del mismo un medicamento antiinflamatorio.

Vertebroplastia

Es un tratamiento que se realiza para fortalecer vertebras fracturadas debilitadas principalmente a causa de la osteoporosis.

Consiste a través de una punción en la piel, guiada por rayos X, inyectando un tipo de cemento dentro del hueso fracturado. La vertebroplastia mejorará la funcionalidad del paciente y aliviará el dolor provocado por la movilidad e inestabilidad.

Tratamiento con plasma rico en Plaquetas (PRP)

El tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es una técnica utilizada como aplicación terapéutica con varias finalidades y que ofrece un alto nivel de seguridad al utilizarse un producto biológico, autólogo (plasma obtenido del mismo paciente), siempre que su preparación se efectúe adecuándose a la estricta normativa para este tipo de procedimientos.

Los últimos estudios muestran el potencial pro-regenerativo y antiinflamatorio de los factores de crecimiento.

Se utiliza para reparación y regeneración de tejidos así como para tratar articulaciones dolorosas o dañadas.

Tratamiento con Células Madre

En colaboración con el Institut de Teràpia Regenerativa Tissular (ITRT).